Sonrío al ver tu imagen
que coincide un poco con tu último recuerdo.
Lo curioso es que sonrío
la sonrisa que te robé
cuando te hallé por casualidad,
y ni muy casualmente te saludé
con la clara intención de desplegar
el extraño triunfo estético
que implica tu mirada al enfocarme,
la suavidad con que se instala en tu rostro
e ineludiblemente
y quizás sin saberlo incluso
la importante mejora
del discurrir tranquilo
de mi asombro cotidiano;
Es entonces que descubro
que nuestro dulce y tierno sistema económico
de sonrisas dadas y devueltas
va caminando al desastre
donde se desbordan las sonrisas
y nadie pierde,
y nadie gana.
domingo, 30 de septiembre de 2012
sábado, 18 de agosto de 2012
Don Belianís de Grecia a don Quijote de la Mancha
Rompí, corté, abollé, y dije y hice
más que en el orbe caballero andante;
fui diestro, fui valiente, fui arrogante,
mil agravios vengué, cien mil deshice.
Hazañas di a la fama que eternice;
fui comedido y regalado amante;
fue enano para mí todo gigante,
y al duelo en cualquier punto satisfice.
Tuve a mis pies postrada la Fortuna
y trajo del copete mi cordura
a la calva ocasión al estricote.
Mas, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura,
tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote!
[Miguel de Cervantes]
viernes, 20 de julio de 2012
Vehemente
Separado rebelde de la esfera cotidiana
me entrego a la noche de azul vestimenta,
me paraliza el sueño cual droga fatal.
Debo buscar la espada del verso implacable,
debo gritar la vida,
comprender que el tiempo es enemigo amigable,
debo asirme al tronco de este amor que me ha sanado tan efectivamente
de tantos años oscuros,
es raro abrazar al que ahora me tortura tanto amable
y ya no mezquinamente.
Hace un tiempo pude haberme esfumado,
pude haberme desvanecido en el aliento sutil de las noches que me configuran;
hace un tiempo pude haber perdido de golpe las trece vidas
pero aquí estoy, parado ante la marcha incesante nocturna,
entonando en un canto las fuerzas que aún no domino.
Expongo las razones que mueven mis extensiones,
son simples: la poesía, la belleza,
ya enunciarte sería tradicionalismo.
A veces me pregunto sobre la condición humana,
sobre la muerte, el alma y las purificaciones,
sobre las cosas nefastas y lo eterno cotidiano
a veces me pregunto el universo entero
y casi siempre eres todas las respuestas,
el resumen del absoluto, su explicación detallada,
mi infinita cotidiana, mi fragilidad perfecta.
Eres la unidad que me da el amor,
tú eres amor, amada y ser amado.
Cuando escasea el amor, traes más,
cuando se apaga el amor, lo enciendes otra vez,
cuando se seca, me empapas en su mar,
amor, amor, amor
es tu juego favorito,
es mi juego favorito,
y no sé si vamos ganando o perdiendo
pero seguimos jugando y jugando
hasta que no se nos arranque,
en dos hálitos o en uno,
la vida.
jueves, 21 de junio de 2012
Junio
De un año a este día
mi vida se ha vivido
exageradamente.
Mis horas se han pasado
serenas y holgadas,
mi destrucción no ha sido
desperdiciada en absoluto.
Es más, he olvidado las tragedias inolvidables:
la muerte, el pasado, el futuro, la vida
la plenitud ha estado en que simplemente
la poesía ha sido sueño y vida.
He descubierto con notable gozo
que ya la vida es totalmente nuestra,
lo descubro todos los días, deja que te explique.
Los vientos han colmado de besos nuestras mañanas
y las flores coloreado las tardes
de nuestros domingos.
Porque pese a la naturaleza mínima
que nos caracteriza humanamente
hemos sido el universo, el absoluto,
la eternidad y la cotidianidad,
amaneceres y anocheceres,
estrellas que en el cielo del amor
juegan furtivas y pocos las perciben.
La música de los juglares
también ha intentado cantarnos,
y hemos sido esa música.
y esto que digo es muy poco
porque somos muchas cosas más
(y digo somos porque sólo así funciona:
yo no soy sin ti ahora
y viceversa)
la primavera, los vendavales,
los días soleados,
las borrascas violentas,
la fragilidad,
la desnudez,
la esperanza, el pecado,
el cielo que reclamamos
al tendernos boca arriba
a descubrir los arcoiris y otros poemas naturales
que nos han sido dados.
Pero sobre todo somos Junio, amor.
Somos la historia y el azar
que hizo que coincidieran nuestros pedazos,
somos la fragancia del placer
somos el bienestar,
el invencible amor que juntos configuramos,
la cohesión implacable, la unión eterna.
Y todo esto lo digo
porque no es difícil deducirlo.
Especialmente cada vez que salgo
y me detengo ante un nuevo día
ante el juego nuevo de vida y muerte
que me sorprende de golpe,
y que ya no importa.
Me acompaña este pensamiento:
Yo ya no puedo conducirme solo
como antes de otros Junios;
no al menos sin llevarte como hoy
en el tesoro debajo de mi pecho,
junto al corazón,
al alma,
junto al ser profundo que habita mí
al lado de ese lugar sutil
donde tengo pegada la vida.
Porque donde ando cargando la vida,
ahí te llevo.
viernes, 8 de junio de 2012
Muerte
Amarga testarudez, color insípido,
grito sofocado. Acento furtivo;
penumbra de las tres de la mañana,
interrupción fatal.
Eres, de todos nosotros la madre
que nos llama ya, a cenar;
déjanos jugar un rato más, ya iremos;
cuando estemos viejos, iremos.
Nos hemos olvidado de ti para ser felices;
eres la madre de la maldad
la oferta de los demonios
el capital del tirano
¡ay dolorosa melodía disonante!
madre de todos los bienes también,
amiga del amor y las flores;
eres la evolución del poeta
la prisa que arrebata las ciencias.
Sin ti ¿qué seríamos sin ti?
probablemente un simple montón,
una multitud de seres extraños y primitivos
que se aman y hacen la guerra;
probablemente sin ti seríamos igual
pero eternos.
domingo, 20 de mayo de 2012
Inmensidad
Al borde de la vida está el amor de nosotros
cual límite formidable y duro de alcanzar,
mas cuando se trata de mí, amor, eres tenaz,
no te burla la muerte con sus gracias,
ni te pesca la vida con su uniformidad;
Por eso vienes siempre embanderada
en cantos, en victorias, en retornos anhelados.
Con qué sutileza me acaricias el rostro con tu sonrisa,
eres bella amor, eres tus besos,
¿Cómo has hecho para tejer estas memorias?
Haces parecer posible contener la inmensidad,
advierto lo poco absurdo de envolver el huracán en un abrazo,
porque cada vez que tomo tu mano, pesa más
y debo sostenerla más fuerte,
porque ya no intento incorporarte a mis costumbres,
ya me entrego a ti como una vez al jazz
ya no te ando buscando entre sueños dispersos,
ni vagabundeo por insomnios desgarradores.
Ponle las estrellas al cielo nocturno amor y ven,
acompaña mi caminar taciturno, toma mi mano,
deslicémonos como nubes por las calles de mi soledad,
permite que me embriague de tu mirada, del fulgor,
¡Mírame! con esos ojos tuyos: el infinito.
La vida está pasando amor, eso es seguro
y al borde de la vida está el deceso,
un límite formidable y duro de alcanzar,
mas cuando voy contigo amor, no me preocupa
pues la he visto en tus ojos amor, la inmensidad.
cual límite formidable y duro de alcanzar,
mas cuando se trata de mí, amor, eres tenaz,
no te burla la muerte con sus gracias,
ni te pesca la vida con su uniformidad;
Por eso vienes siempre embanderada
en cantos, en victorias, en retornos anhelados.
Con qué sutileza me acaricias el rostro con tu sonrisa,
eres bella amor, eres tus besos,
¿Cómo has hecho para tejer estas memorias?
Haces parecer posible contener la inmensidad,
advierto lo poco absurdo de envolver el huracán en un abrazo,
porque cada vez que tomo tu mano, pesa más
y debo sostenerla más fuerte,
porque ya no intento incorporarte a mis costumbres,
ya me entrego a ti como una vez al jazz
ya no te ando buscando entre sueños dispersos,
ni vagabundeo por insomnios desgarradores.
Ponle las estrellas al cielo nocturno amor y ven,
acompaña mi caminar taciturno, toma mi mano,
deslicémonos como nubes por las calles de mi soledad,
permite que me embriague de tu mirada, del fulgor,
¡Mírame! con esos ojos tuyos: el infinito.
La vida está pasando amor, eso es seguro
y al borde de la vida está el deceso,
un límite formidable y duro de alcanzar,
mas cuando voy contigo amor, no me preocupa
pues la he visto en tus ojos amor, la inmensidad.
martes, 20 de marzo de 2012
Mi utopía ilustrada
El tiempo no se detiene,
ni va más lento por nosotros,
nos va dejando fragmentos,
¿qué experiencia aquí y allá?
no me interesa eso.
Me emociona cómo va descubriendo
cada vez un poco más
de ti y de mí,
del nosotros impecable que vestimos todos los días,
del nosotros que no vemos cuando despertamos
y que está ahí,
del himno matutino que nos mueve a desayunar,
a escuchar la música al salir a la calle.
Me emociona encontrarte en cada viaje,
en cada vuelta,
en cada giro del viento
que acomete mi frente por las tardes
en que se ha vuelto tan claro llevar tu mano en la mía.
Tu belleza, a todas luces, es mi utopía,
la que me veo encaminado a describir;
La noche, evidentemente, tu tiempo,
el viento nocturno, tu cantar.
Tus ojos me han entregado buena parte de ti,
y cuando me miras fijamente,
yo podría tomar tu mirada
y anunciarla por las calles,
aferrándome a ella cual verdad absoluta.
Tus manos, son ideales,
con ellas te has entregado de lleno,
me has llenado con ellas,
me has dicho todo,
con esas manos tuyas
que se ofendieran si las tildara de suavidad,
o de ternura,
tus manos llevan nuestro amor.
Tu sonrisa es el rayo de sol,
es mi regresar cansado a casa
a descansar satisfecho,
tu sonrisa es el pan.
Tu cabello negro es la tinta,
son los dibujos que hacen
mis manos inquietas,
son las líneas que no acabo nunca de dibujar,
tus cabellos son mi caligrafía,
tan singulares
y tan míos.
Finalmente, tu beso,
amor tu beso es una noche,
la unidad vital que me define,
es mi esqueleto,
mi ser más profundo,
y al dármelo cada vez,
queda pegado a mi alma.
Quítame lo que quieras,
desgárrame,
hazme agonizar si eso quieres.
Pero tu beso.
Tu beso ¡no!
no puedes quitármelo, me temo;
Porque tu beso,
amor,
tu beso soy yo.
ni va más lento por nosotros,
nos va dejando fragmentos,
¿qué experiencia aquí y allá?
no me interesa eso.
Me emociona cómo va descubriendo
cada vez un poco más
de ti y de mí,
del nosotros impecable que vestimos todos los días,
del nosotros que no vemos cuando despertamos
y que está ahí,
del himno matutino que nos mueve a desayunar,
a escuchar la música al salir a la calle.
Me emociona encontrarte en cada viaje,
en cada vuelta,
en cada giro del viento
que acomete mi frente por las tardes
en que se ha vuelto tan claro llevar tu mano en la mía.
Tu belleza, a todas luces, es mi utopía,
la que me veo encaminado a describir;
La noche, evidentemente, tu tiempo,
el viento nocturno, tu cantar.
Tus ojos me han entregado buena parte de ti,
y cuando me miras fijamente,
yo podría tomar tu mirada
y anunciarla por las calles,
aferrándome a ella cual verdad absoluta.
Tus manos, son ideales,
con ellas te has entregado de lleno,
me has llenado con ellas,
me has dicho todo,
con esas manos tuyas
que se ofendieran si las tildara de suavidad,
o de ternura,
tus manos llevan nuestro amor.
Tu sonrisa es el rayo de sol,
es mi regresar cansado a casa
a descansar satisfecho,
tu sonrisa es el pan.
Tu cabello negro es la tinta,
son los dibujos que hacen
mis manos inquietas,
son las líneas que no acabo nunca de dibujar,
tus cabellos son mi caligrafía,
tan singulares
y tan míos.
Finalmente, tu beso,
amor tu beso es una noche,
la unidad vital que me define,
es mi esqueleto,
mi ser más profundo,
y al dármelo cada vez,
queda pegado a mi alma.
Quítame lo que quieras,
desgárrame,
hazme agonizar si eso quieres.
Pero tu beso.
Tu beso ¡no!
no puedes quitármelo, me temo;
Porque tu beso,
amor,
tu beso soy yo.
viernes, 9 de marzo de 2012
De las vigilias
Madrugada insomne ¿qué tal?
te saludo y callada me miras;
No sé si eres sólo una nube negra
con un suave contorno luminoso.
Se hace tarde ¿sabes?
La música sigue dándome respuestas
pero el silencio hace rato se la llevó.
¿Crees que me ama?
Yo creo que sí, tal vez.
El día que se viene será pesado.
Ser feliz a diario se hace cada vez más difícil
pero me conoces, soy necio.
Es interesante pensar en la muerte
¿No te has preguntado eso?
Qué pensará de mí,
mis ojos ya no dicen tanto como antes,
he dejado perdido al vagabundo que te cantaba
pero no te creas, seguimos siempre igual de amigos.
Te juro que he querido escribir y no sé.
Ya nada es igual, pero me va bien, te juro.
Por el jazz te juro, estoy seguro que has pensado algo,
que ya no soy el mismo, y algo así ha de pasar
¿qué sé yo? Lo que te puedo decir es que sigo loco.
Estoy bien. La vida viene con tantas figuras,
jamás me aburre;
duermo bien: no te preocupes.
Sí, he salido a mirar las estrellas de vez en cuando;
sí, también sigo siendo juglar o eso digo.
Mi lira está encerrada, pero no ha muerto.
Ya no me exigen como antes
pero me siguen exigiendo, te digo;
Y ahora, platícame de aquel recuerdo,
y de aquel otro
antes de que me olvide de nuevo;
Ya hace tanto tiempo...
La memoria es mezquina,
y es lo único que tenemos.
Cuéntame de aquel grupo que una vez encaminé
a quién sabe dónde, a quién sabe qué;
Quisiera que fuera más temprano
y que estuviéramos más solos
para una reunión de verdad,
y poder cruzar palabras, notas y aventuras,
encender cigarrillos y apartarnos el pelo de la cara,
poner un poco de jazz, y vivir.
Desempolvar la antigua lira.
Ya no nos parecemos tanto, es cierto,
pero sigo teniendo las mismas manos
y sigo cantando con la misma voz.
Mi lira está encerrada pero no ha muerto.
lunes, 20 de febrero de 2012
El color de la mañana
Devuélveme amor, el color de las mañanas
cuando no estás amor, y me haces falta;
Y encima me despiertas con tu voz de aurora
desde adentro de mi sueño, tu voz que canta
que hemos sido felices, que hemos vivido bien.
Devuélveme amor el alegre del domingo
que se hace tarde beso con beso,
el tiempo va sonando melancólico
dictando de extraña forma la sonata
de nuestro sueño, de la tarde sosegada
que hemos inventado nosotros mismos
para descansar, en la utópica paz que guardamos
en secreto, bajo la cobija de un ojo que te guiñé,
O bajo la ternura de la sonrisa que esbozas
Al cerrar los ojos luego de un cálido beso en la frente.
Escucha atentamente amor que somos nosotros
los que estamos dibujando las constelaciones del cielo de
esta noche;
Y mientras escuchas yo buscaré el verso,
la línea perfecta que dice nuestro amorcon estrellas tal vez,
con música tal vez,
Pero si no lo encuentro, y descubro, alegre sorpresa
que el color nuestro es el amor,
el de la mañana que hemos inventado,
yo mismo lo escribiré.
Se va tu voz amor, tú te quedas
Se va tu voz amor, tú te quedas;
cuidas que no me falte nada
en la profundidad
y si acaso me abate un silencio enorme
lo llenas de sonrisa,
cuidas que no me falte luz,
pones besos en el viento.
Y yo no sé amor
qué artificio inventaré esta noche,
para sorprender mañana
cuando aparezcas articulando esa magia
de pequeños detalles,
o esa suerte de ecuaciones que figuran tu hermosura,
o esa sombra tuya
que ya no sabe qué hacer con tanta gracia.
Yo no sé amor, es difícil,
quizás deba darte un ramo de besos.
Mañana, fiesta de mi corazón;
Ya casi está aquí y no sé
qué canción, ni qué regalo, ni qué flor,
pues siempre has sido tú
mi canción, mi estrella, la flor
tú eres mi regalo y yo soy mi corazón.
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