jueves, 21 de junio de 2012

Junio

De un año a este día
mi vida se ha vivido
exageradamente.
Mis horas se han pasado
serenas y holgadas,
mi destrucción no ha sido
desperdiciada en absoluto.
Es más, he olvidado las tragedias inolvidables:
la muerte, el pasado, el futuro, la vida
la plenitud ha estado en que simplemente
la poesía ha sido sueño y vida.

He descubierto con notable gozo 
que ya la vida es totalmente nuestra,
lo descubro todos los días, deja que te explique.
Los vientos han colmado de besos nuestras mañanas 
y las flores coloreado las tardes 
de nuestros domingos.
Porque pese a la naturaleza mínima
que nos caracteriza humanamente
hemos sido el universo, el absoluto,
la eternidad y la cotidianidad,
amaneceres y anocheceres,
estrellas que en el cielo del amor 
juegan furtivas y pocos las perciben.
La música de los juglares 
también ha intentado cantarnos,
y hemos sido esa música.
y esto que digo es muy poco
porque somos muchas cosas más
(y digo somos porque sólo así funciona:
yo no soy sin ti ahora 
y viceversa)
la primavera, los vendavales,
los días soleados, 
las borrascas violentas,
la fragilidad, 
la desnudez,
la esperanza, el pecado,
el cielo que reclamamos
al tendernos boca arriba
a descubrir los arcoiris y otros poemas naturales
que nos han sido dados.
Pero sobre todo somos Junio, amor.
Somos la historia y el azar
que hizo que coincidieran nuestros pedazos,
somos la fragancia del placer
somos el bienestar, 
el invencible amor que juntos configuramos,
la cohesión implacable, la unión eterna.
Y todo esto lo digo
porque no es difícil deducirlo.
Especialmente cada vez que salgo
y me detengo ante un nuevo día
ante el juego nuevo de vida y muerte
que me sorprende de golpe,
y que ya no importa.
Me acompaña este pensamiento:

Yo ya no puedo conducirme solo
como antes de otros Junios;
no al menos sin llevarte como hoy
en el tesoro debajo de mi pecho,
junto al corazón, 
al alma,
junto al ser profundo que habita mí
al lado de ese lugar sutil
donde tengo pegada la vida.
Porque donde ando cargando la vida,
ahí te llevo.