Un día de estos te quise,
te intenté bajar del cielo;
Bajarte desde la tierra,
me confundió una estrella
que brillaba. Eras tú.
Me ocultaste cielo y tierra,
me ocultaste tu mirada
detrás de tus ojos negros,
detrás de tu boca amada.
Lo borraste todo, todo.
Apagaste alrededor,
todo un mundo pereció.
Moría el cielo, envidioso,
y la tierra vanidosa
por ti cielo se volvió.