Dudo de esta tarde sin ti.
Del negro cielo cae la infame melodía de tu ausencia,
el fervor del veneno que hace arder mis alas,
la amargura sólida del café sin sabor.
Las notas, lluvia negra, lágrimas de fuego;
esta tarde no estás, esta tarde malsana,
las cuencas de mis ojos ya no quieren la vista,
renuncia al color mi memoria vacilante,
¿dónde está la misericordia de mi enemigo?
Florece el infierno y prospera el demonio
porque no estoy contigo en esta tarde
y mi cerebro inmisericorde arde. Ven.