Aquella urdimbre dorada,
áureos hilos que descienden,
luz, estrellas que se encienden:
tus cabellos, tu mirada.
Aquellas noches oscuras
negras y en medio, la luna.
Noches, cielos configuras
en tu rostro: mi fortuna.
Aquella flor encantada
cuyo centro era de estrellas
aquella constelación bella:
tu sonrisa desplegada.
Aquella esbeltez hermosa
que en tu talle resplandece
deleita a mi vista ansiosa
cuando súbita aparece.
La belleza que acumulan
noches, hilos, flores, talles
se disuelve en los detalles
de estos versos que te suman.
Resumiendo cualidades
canto, gozo y me enamoro
y te expongo con decoro
las que tengo por verdades.