domingo, 25 de diciembre de 2011
Cantar tu sonrisa como un himno
-A mi muy amada Abigail-
Cantar tu sonrisa como un himno
cada mañana es lo que quiero.
Despertar y confundir la luz de ti
con la del sol, que nos invita a jugar,
a ir con las flores y con las aves
a proclamar la mañana bajo las nubes.
Y yo me voy marchando,
llevando tu sonrisa como bandera
y acompañando mi caminar
con los cantos de los clarineros.
Lo que quiero, es que me acompañes
a beber el café matinal,
a mirar por la ventana el día ya pintado,
a contarle al mar nuestra historia
para que escriba y cante con olas
nuestra canción.
Darte un beso sin medida, es lo que quiero
para presumirle al cielo, a las estrellas
y a los días felices.
Y de golpe comprender
que no necesito retroceder el tiempo para ver el amanecer,
tengo tu belleza, tu fragancia,
la colección de hermosas figuras que me das:
tu imagen perfecta en la que habitan mis ojos
o tu abrazo tierno cual refugio secreto
para tardes de luvias.
Porque te tengo a tí, mágica gracia,
a tí que me has dado el amanecer,
el más bello de esta galaxia.