Hoy tu canto
encendió una estrella
en lo más alto
de la noche.
Hoy tu canto,
de la noche
y la estrella,
hizo un poema,
hizo amor.
Hoy tu canto
fue la luz:
y se posó
en tus ojos
o en los míos,
o en los cuatro,
o no sé.
o en los cuatro,
o no sé.
Hoy tu canto
arrancó:
la eternidad
de tanto infierno
en una cama,
de tanto insomnio
de tanto insomnio
en una noche.
Hoy tu canto
dio color
a los dibujos
de mis locuras:
mis versos,
hoy la luna,
llena de sangre
no salió.
llena de sangre
no salió.
Hoy tu canto
quemó mis penas,
ahogó mi muerte,
ahogó mi muerte,
y me salvó la vida.