La tarde ha comenzado, ya la oscura
penumbra silenciosa esparce un cielo cobre.
Pienso que en tu hermosura no hay átomo que sobre
ni música que alabe tu bella arquitectura.
Si en flores aparece tu pasional figura
mi corazón herido, surcado, triste y pobre
dejará que el milagro de tu sonrisa obre
curándolo de la muerte, el mal y la sepultura.
Latiendo ante tu belleza, soñando con tu dulzura
al esperar que aparezcas sonreirá con premura
y entonará los cantos y acordes de tu nombre.
Pues cuando empiece la noche, fundando su negra altura
y sus estrellas envidien las luces de tu hermosura
anunciará tu silueta la dicha de todo hombre.
sábado, 8 de noviembre de 2014
domingo, 6 de julio de 2014
Obertura del sol
Armada la mañana de astros deslumbrantes,
lució la estrella regia su luz despampanante;
Entre los cantos breves de aves delirantes
jugó la golondrina su azar exasperante.
Al filo de las doce tu bella arquitectura
negó las cosas bellas de la naturaleza,
desde tu cuello hermoso bajaba la pureza,
rodaba por tu hombro la luz tranquila y pura.
Al sol de la mañana brillaba tu hermosura.
lució la estrella regia su luz despampanante;
Entre los cantos breves de aves delirantes
jugó la golondrina su azar exasperante.
Al filo de las doce tu bella arquitectura
negó las cosas bellas de la naturaleza,
desde tu cuello hermoso bajaba la pureza,
rodaba por tu hombro la luz tranquila y pura.
Al sol de la mañana brillaba tu hermosura.
domingo, 29 de junio de 2014
Perdido
En la paciencia,
al cierre mortal
de tu abrazo.
Ojos austeros;
la benevolencia
de tu engaño.
Desierto hermoso;
lógica absurda
de tu amor.
al cierre mortal
de tu abrazo.
Ojos austeros;
la benevolencia
de tu engaño.
Desierto hermoso;
lógica absurda
de tu amor.
Instante
Cae el cielo en lluvia exasperante,
enciende una luz el duelo de tu ausencia
cuando te recuerdo duele la existencia
infierno de sueño, vigilia constante.
La vida sucede y falta tu presencia,
intensa vacuidad en tu reino anhelante
arde mi paciencia sin tu bello instante.
enciende una luz el duelo de tu ausencia
cuando te recuerdo duele la existencia
infierno de sueño, vigilia constante.
La vida sucede y falta tu presencia,
intensa vacuidad en tu reino anhelante
arde mi paciencia sin tu bello instante.
domingo, 27 de abril de 2014
Tarde
Gozó la inmensa gracia de tu tez morena
la lluvia aquel domingo por la tarde;
entre las dulces aguas de tu luz sirena
nadó mi corazón, mi amor cobarde.
Desnudo su dolor, lloró su pena;
al fin de su calor, tu ser le arde.
la lluvia aquel domingo por la tarde;
entre las dulces aguas de tu luz sirena
nadó mi corazón, mi amor cobarde.
Desnudo su dolor, lloró su pena;
al fin de su calor, tu ser le arde.
viernes, 10 de enero de 2014
Musa de delicada dulzura
¿Adónde vas musa de delicada dulzura?
es tan incierto tu rumbo como el de tus cabellos
esos nocturnos vientos invernales,
la agudeza suave en que desciende tu belleza.
¿Adónde va el susurro que acaricia la tarde cuando sonríes?
tu pequeña sonrisa, tu breve encantamiento,
la ligereza amada de tu luz deslumbrante;
por un instante tu risa contiene al mundo.
¿Adónde va la locura de tu tez morena?
amo la delicada estela oscura que yace sobre tus ojos,
ángeles de eterna soberanía, mirada dulce;
sobre tu tierno cielo, tu rostro divino.
Tu cuerpo es el salón de fiestas de la belleza,
de adorable arquitectura, tus límites tan precisos
que el ingeniero más hábil no habría acertado en sus cálculos
al esbozar la imposibilidad de tus dimensiones.
No quiero saberlo para irte a buscar
¡oh musa encantadora!
La única razón que me mueve
a indagar sobre el incierto paradero de tus bellas cualidades
es el deseo incontenible que me abrasa a veces,
cuando en tardes tranquilas de tenues arreboles
o mañanas de aves y áureos rayos de sol
lo único que deseo es perderme contigo.
es tan incierto tu rumbo como el de tus cabellos
esos nocturnos vientos invernales,
la agudeza suave en que desciende tu belleza.
¿Adónde va el susurro que acaricia la tarde cuando sonríes?
tu pequeña sonrisa, tu breve encantamiento,
la ligereza amada de tu luz deslumbrante;
por un instante tu risa contiene al mundo.
¿Adónde va la locura de tu tez morena?
amo la delicada estela oscura que yace sobre tus ojos,
ángeles de eterna soberanía, mirada dulce;
sobre tu tierno cielo, tu rostro divino.
Tu cuerpo es el salón de fiestas de la belleza,
de adorable arquitectura, tus límites tan precisos
que el ingeniero más hábil no habría acertado en sus cálculos
al esbozar la imposibilidad de tus dimensiones.
No quiero saberlo para irte a buscar
¡oh musa encantadora!
La única razón que me mueve
a indagar sobre el incierto paradero de tus bellas cualidades
es el deseo incontenible que me abrasa a veces,
cuando en tardes tranquilas de tenues arreboles
o mañanas de aves y áureos rayos de sol
lo único que deseo es perderme contigo.
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