viernes, 14 de junio de 2013

Poema sin razón de ser

En los caminos claros de tu voz
amaneció mi canto hecho pedazos.

La noche de tus ojos
lo atravesó con dagas de luciérnagas
y tu suave sonrisa le dio la absolución.

Se desangró en azul su corazón bohemio.

Tú bien sabes
que a la orilla de la palabra aquella
corre un río de llanto.

Pero no dices nada.
No me dices nada

Y sin embargo,
en los caminos claros de tu voz
amaneció mi canto hecho pedazos

Pedro Geoffroy Rivas