Es un tiempo que se detiene y que pasa, lo que lo hace sentir, un poco más lento. El frío que adorna las luces que adornan la alegría promete un sentimiento abrasador, y ponzoñoso...
El café, el vino, los cigarrillos, todo es inútil. No hay brebaje que ofrezca alivio alguno. Se me congelan los pies. Aquel pensar constante, las infinitas noches que me muestran las infinitas muertes, las pesadillas, la música suave, el silencio...
Mañanas y tardes, todo es rapidez, caminares apresurados, sonrisas que bailan y encienden pseudo estrellas a mitad del día, y pseudo estrellas sonoras que encienden risas de niños a mitad de la noche. Todo es absurdo y horrible ante mis ojos. De las ramas de un falso árbol cuelgan falsas esperanzas, falsas alegrías, falsa nieve, anuncios publicitarios y un millón de cosas más. Suenan himnos melancólicos, la nostalgia se respira... cada segundo.
Se acerca la noche en que teniendo cincuenta y dos personas a mi alrededor, cincuenta y dos abrazos, cincuenta y dos sonrisas, cincuenta y dos expresiones de amor, solo seré capaz de encontrarme con una persona triste y desamparada que ya empieza a aburrirme y a darme lástima, a esa persona que nunca dejará de seguirme y convencerme que todo es inútil, a mí...
El café, el vino, los cigarrillos, todo es inútil. No hay brebaje que ofrezca alivio alguno. Se me congelan los pies. Aquel pensar constante, las infinitas noches que me muestran las infinitas muertes, las pesadillas, la música suave, el silencio...
Mañanas y tardes, todo es rapidez, caminares apresurados, sonrisas que bailan y encienden pseudo estrellas a mitad del día, y pseudo estrellas sonoras que encienden risas de niños a mitad de la noche. Todo es absurdo y horrible ante mis ojos. De las ramas de un falso árbol cuelgan falsas esperanzas, falsas alegrías, falsa nieve, anuncios publicitarios y un millón de cosas más. Suenan himnos melancólicos, la nostalgia se respira... cada segundo.
Se acerca la noche en que teniendo cincuenta y dos personas a mi alrededor, cincuenta y dos abrazos, cincuenta y dos sonrisas, cincuenta y dos expresiones de amor, solo seré capaz de encontrarme con una persona triste y desamparada que ya empieza a aburrirme y a darme lástima, a esa persona que nunca dejará de seguirme y convencerme que todo es inútil, a mí...