lunes, 16 de mayo de 2011

El primer respiro

Cómo despertaría cada mañana
si fueras el sol que me envuelve
con su sábana ligera,
o el primer respiro,
el de renacer.
Cómo despertaría si fueras
la leche de esa mañana,
la vida.

Cómo vería el cielo
en un mediodía de un día más
del cual he perdido la noción
y que es maravilloso, tenue, eterno.
Cómo vería las nubes y escucharía el susurro
de la tarde que se viene,
tras de mí.
Cómo vería ese mediodía
si fueras tú ese breve instante
que me hace pensar en un poema.

Cómo recibiría la tarde
tan triste entonces, y a la vez feliz
que en silencio me complace
con la más bella música de atardeceres
de cielos pintados de azúcar,
de fuego y vida eterna
como la recibiría si fueras tú
el viento que juega y corre,
y recorre los parques de mi soledad
pintando una caricia
con una sonrisa.

Cómo despediría un día completo
de amistad con la vida,
y que no conforme con ser perfecto
dibuja una noche lenta
con mil estrellas
una luna y dos cantos.
Cómo cerraría mis ojos para caer suavemente
en el mundo de los sueños
y advertir que este día
no ha sido el sueño
porque en este día
has sido la mañana, el mediodía y la tarde
has sido la música, la belleza
mi cantar a las nubes y al sol
lo que he sentido al cerrar los ojos...
Cómo ocultar que eres esa breve nostalgia
antes de dormirme, de intensidad.
Cómo decirle adiós a este día
si en este día has existido tú.

domingo, 8 de mayo de 2011

Abigail

Arde en vanidad mi alma
cada vez que mi cabeza
concibe la brillante y tierna idea
de coronar con la belleza
de tu nombre
unas palabras que califico de poemas
arde en vanidad
arde en amor.

Porque es canto de aves matinales
que hace de la noche vida
de la niebla un sol ardiente
y del silencio una tonada
melancólica, mistica
de hermosura y calidez.

Y es que siempre me acompaña
en mis diarios caminares
va conmigo cuando pienso
que quiero morir y amar,
morir luego de amarte
y amarte todavía más.

Por eso y capricho mío
he escrito una estrella acá
que alumbra el cielo vacío
en que mi alma suele flotar
y esa estrella que arde
en amor, en vanidad
lleva tu nombre también...