domingo, 30 de mayo de 2010

Si el cielo se cayera


Si el cielo se cayera, tú te quedarías colgando allá arriba. Aunque se cayera el cielo entero. Quedarías sola tú, allá, en lo más alto.

Si se cayeran, por la noche, todas las estrellas, las constelaciones, y arriba solo la luna y tú. Dirían: solo quedó una estrella. Yo sería el único en saber que se trata simplemente de tí.

Si se cayera el día y la noche con todos sus astros, tú no caerías. Serías el día y la noche, la mañana, la tarde y la madrugada. Serías el tiempo que acaba conmigo segundo a segundo.

Si dos alas fueran suficientes, la tentación de alzarme y unirme a tí allá arriba sería más grande y más pesada que el mismísimo cielo caído, sin tí.

Si alzar el vuelo fuera suficiente, lo alzaría ahora mismo. Pero sería algo inútil, no basta con eso. Habría que poner nuevamente el cielo, la luna y las estrellas para poder volar.

Si las aves me acompañaran cual nuevas estrellas, me haría de muchas de ellas en un vuelo sin fin, pero ya me han dicho que alcanzarte no es posible.

Y si algún día pasara, si tan solo un día por casualidad llegaras a caer, de ese altísimo cielo. Yo quedaría allá arriba, intentando bajar...